jueves, 17 de marzo de 2016

Ostara 2016 ~ Regala Huevos Galácticos


Ostara o el Equinoccio de Primavera significa vida, fertilidad. El Invierno finaliza y la vida explota llenando de colores y sonidos la tierra que nos rodea. Tenemos arraigada la costumbre de regalar Huevos de Pascua, pues he aquí la versión pagana o si lo prefieres una versión distinta de la tradicional, que aúna el concepto de fertilidad (el huevo) con la constante evolución (el cosmos).
Crea, pinta, decora con todo el amor del que seas capaz, llénalos con prosperidad y regálaselos a tus seres queridos.



Vas a necesitar:

- Huevos de porexpán
-Yeso- agua- cola blanca  
-1 brocheta
- hilo
- pinturas acrílicas: negro- azul marino-blanco- morado-turquesa- dorado
- purpurina dorada (opcional)
- pinceles y esponja
También necesitareis un lugar de donde colgar los huevos mientras se secan (opcional)
MANOS A LA OBRA

1- Lo primero que vamos a hacer es preparar los huevos para poder colgarlos. Para ello cogeremos la brocheta y, con cuidado de ir recto, perforaremos el huevo en la mitad y de abajo a arriba. Cuando tenemos el canal abierto, pasaremos el hilo y en uno los extremos haremos unos cuantos nudos para que no se escape el hilo. El otro lado lo utilizaremos para atarlos al sitio que habremos escogido para colgarlos.
2- Una vez los tengamos colgados, prepararemos la imprimación con el yeso (1 cucharada sopera), la cola blanca (1 cucharada rasa de postre) y agua.
3- Pintaremos los huevos con la imprimación y dejaremos secar.
4- Pintaremos los huevos de color negro y dejaremos secar. (si lo creéis necesario pitar dos capas)
5- Con la esponja iremos manchando de pintura azul marino de forma aleatoria y repartiendo por toda la superficie- No olvides que estás pintando galaxias-. Dejar secar
6- Ahora con la pintura turquesa, repetimos la operación. Dejar secar.
7- Obraremos del mismo modo con la pintura morada. Dejar secar.
8- Con la pintura dorada y la esponja iremos poniendo el centro de las galaxias.
* Si vas a utilizar purpurina puedes añadirla en cualquiera de las tres fases anteriores, con mucho cuidado y sin poner mucha.
9- Por último, cogeremos la pintura blanca, le añadiremos un poco de agua, y con un pincel iremos “espolvoreando” aquí y allá, hasta lograr el efecto visual deseado. Dejar secar.
* Puedes barnizarlos si quieres, pero asegúrate de que están bien secos antes de pasarles el pincel

Ya tienes tus huevos galácticos. Ahora puedes acabar de “arreglarlos” con cintas y charms, dejarlos tal cual o ponerlos dentro de una huevera con un bonito lazo.

Si celebras Ostara, puedes ritualizarlos y regalar “Fertilidad” a tus seres más queridos. Así mismo pueden servir como centro de mesa, adornos para el árbol de navidad y mil cosas más que se te ocurran.

Bendiciones y Feliz Ostará, Feliz equinoccio de Primavera.


* El Equinoccio de Primavera entra a las 5:30 (hora local peninsular) del día 20 de marzo.

*Si bucas Rituales para celebrar Ostara puedes mirar aquí y aquí
*Ritual para consagrar los Huevos aquí

** Idea original de los Huevos Galácticos www.dreamalittlebigger.com

martes, 15 de marzo de 2016

Cómo Ascender a la Quinta Dimensión Espiritual y Vivir Lleno de Paz, Luz y Felicidad



Hoy quería compartir contigo un ejercicio muy poderoso.
Lo he encontrado en el libro “Journey through the Arcturian Corridor”, y sirve para ascender a la quinta dimensión.
Es un ejercicio muy hermoso.
Ascender a la quinta dimensión forma parte de nuestra evolución espiritual y personal.
Y estamos más que listos para hacerlo.
Qué Significa Ascender a la Quinta Dimensión Espiritual
Si lo recuerdas, hace unas semanas hablábamos de qué son las diferentes dimensiones espirituales; especialmente la tercera, la cuarta y la quinta (si quieres, puedes leer el artículo completo aquí: Qué Es la Quinta Dimensión Espiritual).
Resumiéndolo, la idea más importante es que las dimensiones espirituales no son lugares, sino estados de conciencia. Pasar a una dimensión superior no significa viajar a otro lugar, sino simplemente percibir aspectos más profundos y sutiles del lugar donde estamos.
Estar en la tercera dimensión significa percibir principalmente el mundo físico.
Estar en la cuarta dimensión significa percibir también los sentimientos y los pensamientos.
Y estar en la quinta dimensión significa percibir la unidad y el amor incondicional entre todas las cosas.
(Como te comentaba, tienes la explicación detallada de todo esto en este artículo.)
Ascender a la quinta dimensión, pues, es simplemente ampliar nuestra conciencia para percibir la unidad y el amor entre todo lo que existe. Sin ninguna necesidad de abandonar el lugar donde estamos.
Este es un paso muy importante en la evolución de la humanidad. Es el paso que nos falta para llegar a la paz que tanto deseamos.
El Primer Paso para Ascender a la Quinta Dimensión Espiritual
El ejercicio que te propongo para ascender a la quinta dimensión consiste, en primer lugar, en tomar conciencia de que hay diferentes partes de tu vida que ya están en la quinta dimensión; al igual que hay partes de tu vida que están en la tercera y partes que están en la cuarta.
(Como te decía, este ejercicio lo he encontrado en el libro “Journey through the Arcturian Corridor”, que es un libro maravilloso y gratuito. La única pega es que está en inglés).
Las partes de tu vida que vibran en la tercera dimensión son aquellas que están rodeadas de dramas, limitaciones y tareas pesadas y aburridas en general.
Tómate un momento para pensar en estas áreas de tu vida. ¿Cómo te sientes cuando piensas en ellas?
Por otro lado, hay partes de tu vida que están llenas de creatividad, risa y diversión. Fíjate en ellas durante unos instantes. Estas áreas resuenan principalmente con la cuarta dimensión. ¿Qué áreas son exactamente?
¿Y cómo te sientes cuando piensas en ellas?
Y, por último, hay determinadas personas, actividades, lugares o incluso cosas, que te hacen sentir lleno de amor, paz y unidad. Estas son las partes de tu vida que resuenan con el amor incondicional de la quinta dimensión.
Siente esta vibración durante unos momentos. ¿Cómo te sientes al pensar en ella?
Te sientes muy bien, ¿verdad?
Es muy importante tomar conciencia de cómo cambia tu manera de sentirte en función de dónde pones tu atención. A medida que vas desplazando tu atención hacia las áreas de tu vida que vibran a una frecuencia más alta, cada vez te vas sintiendo más lleno de paz, luz y amor.
Este es el camino para ascender a la quinta dimensión: centrarnos en las partes de nuestra vida que ya están en la quinta dimensión
De esta manera, de forma suave y progresiva, vamos moviendo todo nuestro ser al completo hacia ella.
Aquello en lo que centramos nuestros pensamientos, se convierte en nuestra realidad.
Si nos centramos en el amor, viviremos en el amor.
Cómo Ascender a la Quinta Dimensión Espiritual
Lo bueno de este ejercicio es que requiere relativamente poco esfuerzo. No se trata de forzarnos a amarlo todo, sino de centrar nuestra atención en aquello de nuestra vida que eleva nuestra vibración.
Se trata simplemente de mover el foco de nuestra atención hacía las partes de nuestra vida que ya vibran en el amor. Aprovechar las partes de nuestra vida que ya están en la quinta dimensión, y focalizarnos más en ellas.
A efectos prácticos, esto implica apartar nuestra atención de aquello que disminuye nuestra frecuencia. Si nos movemos hacia la quinta dimensión, en parte nos alejamos de la tercera y la cuarta.
Si nos movemos hacia el amor, nos alejamos de los dramas.
Y esto puede generar algunas reticencias iniciales.
Una duda posible es: ¿significa esto que tengo que dejar de pensar en las personas que sufren? ¿Si me siento mal cuando veo dolor en el mundo, tengo que dejar de pensar en ello?
Si tienes algún conocido que lo está pasando mal, por ejemplo, o si ves una noticia triste en la televisión, ¿tienes que evitar pensar en esto?
Para poder responder esta pregunta correctamente, hay que tener varias cosas en cuenta. La primera es que, que tú creas que una persona está sufriendo, no significa que realmente sea cierto. Quizás es solo tu percepción. O quizás no sufre tanto como tú crees.
En segundo lugar, cada persona tiene su propio camino y sus propios motivos. Hay personas muy elevadas espiritualmente, por ejemplo, que han decidido vivir en entornos muy duros para ser luz en medio de la oscuridad. Y también hay personas que están en un proceso de gran dolor que les permitirá “tocar fondo” y ascender a la luz desde allí.
Cada uno tiene sus razones, y nosotros no somos quién para juzgarlo.
Pero por encima de todo, es muy importante entender bien que el simple hecho de prestar atención a los dramas no ayuda a las personas que los sufren. A menudo creemos que por el simple hecho de pensar en alguien que sufre, lo estamos ayudando. Como si cogiéramos un poco de su carga.
Pero no es así.
Es cierto que lo hacemos con toda la buena intención del mundo, pero no lo ayudamos. Más bien todo lo contrario.
Nuestra mente crea la realidad que nos rodea, así que si pensamos que alguien está sufriendo, estamos contribuyendo a que sufra. Estamos contribuyendo a seguir creando esta realidad.
Estamos haciendo su carga más pesada.
Sin ninguna mala intención, por supuesto, pero esto es lo que pasa.
En cambio, si pensamos en ella con amor, y la vemos como una persona llena de luz y fuerza, entonces sí contribuimos de forma positiva a su vida.
El mundo no necesita que pensemos en los que sufren, y que nos unamos a su sufrimiento pensando en ellos. Lo que el mundo necesita es que estemos lo más centrados posible en nuestro amor puro y que lo expresemos al máximo.
El mundo no necesita nuestro dolor, ni tampoco que nos compadezcamos de él.
El mundo necesita nuestra luz.
Si te centras en las partes de tu vida donde ya hay luz, tu luz se expandirá y brillará cada vez con más fuerza.
Y todo el mundo se hará más brillante gracias a ti.

Artículo de Jan Anguita
Link al artículo original


lunes, 14 de marzo de 2016

Qué es la Quinta Dimensión ?



Es muy posible que hayas oído hablar muchas veces de la quinta dimensión, y de la importancia que tiene en nuestra evolución espiritual. Es un término que tiene mucha fuerza actualmente.
Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué es la quinta dimensión espiritual?
Y ya que estamos, ¿qué son la tercera y la cuarta dimensión?
¿Y por qué son importantes?
Hoy hablaremos de esto.
Qué Son las Dimensiones de la Vida
El tema de las dimensiones suele ser un poco confuso. En muchos lugares se habla de ellas (de la tercera, de la cuarta, de la quinta, de si hay siete, de si hay doce, etc.), pero no parece que acabe de quedar claro qué son exactamente.
Creo que el motivo de esta pequeña confusión es que a menudo, para un mismo concepto, una persona usa unas palabras y otra persona usa otras. Para una persona hay siete dimensiones y para otra hay doce; y lo que para una es la quinta dimensión, para otra es la séptima. Cada persona es diferente, y se expresa de forma diferente.
Por este motivo, creo que, más que fijarse en las palabras y los números concretos, lo más importante es entender el concepto que hay detrás.
Y para entender bien el concepto de las dimensiones espirituales, lo primero es comprender bien qué es una dimensión.
Según la definición de la RAE, una dimensión es un “aspecto o faceta de algo”.
Es decir, si tenemos un objeto, por ejemplo, cualquiera de sus características es una dimensión: la altura, la anchura, el color, la temperatura, la textura, la forma, etc.
Y si en lugar de un objeto observamos a una persona, aparte de sus dimensiones físicas veremos también la dimensión de sus ideas, de sus sentimientos, de su espiritualidad y de todo su mundo interior.
Las dimensiones son cada uno de los diferentes aspectos de la vida.
Cuántas Dimensiones Hay y Cómo se Pasa de Una a Otra
Teniendo en cuenta este concepto de “dimensión”, podemos responder dos preguntas muy importantes:
¿Cuántas dimensiones hay?
Pues en realidad hay infinitas, porque podemos definir tantos aspectos como queramos de cualquier elemento de la realidad: su altura, su anchura, su color, su temperatura, su posición, su velocidad, sus pensamientos, sus sentimientos, etc.
¿Y de qué depende ver más o menos dimensiones?
Pues depende únicamente del estado de conciencia del observador. Una persona que mire un objeto, y se fije solo en su altura, anchura y profundidad, verá únicamente tres dimensiones. En cambio, otra persona que se fije también en el color, verá cuatro; y otra que se fije también en la textura, verá cinco. El objeto siempre es el mismo, pero en función del estado de conciencia de quien lo mira, verá más o menos dimensiones.
Esto es muy importante para entender las dimensiones espirituales que comentaremos a continuación.
Cuando se dice que alguien está en la tercera, en la cuarta o en la quinta dimensión, no significa que esté en lugares distintos, sino que está percibiendo más o menos aspectos del lugar donde está. Cuanto mayor es el nivel de conciencia, más dimensiones de la realidad se perciben.
Las dimensiones espirituales no son lugares, son estados de conciencia.
Qué Es la Tercera Dimensión Espiritual
El concepto de “tercera dimensión” hace referencia a la parte más material de la realidad.
Sin embargo, esto no significa que el mundo material tenga tres dimensiones. Como hemos visto hace un momento, en realidad tiene infinitas.
Pero habitualmente se suele decir que en la realidad física hay tres dimensiones que son las más representativas (altura, anchura y profundidad), y supongo que de aquí viene que se use el término “tercera dimensión” para referirse al mundo físico.
Pero es importante recordar que las palabras no son lo más importante, lo que importa es el concepto que hay detrás de ellas. Se podrían usar otras palabras para decir lo mismo. Y el concepto que hay detrás de “la tercera dimensión” es el mundo material.
Cuando se dice que alguien está en la tercera dimensión espiritual, significa que su conciencia está centrada principalmente en el mundo físico.
Qué Es la Cuarta Dimensión Espiritual
Cuando se habla de la cuarta dimensión espiritual, no significa que haya cuatro dimensiones (igual que en la tercera no hay tres); significa simplemente que hay un aspecto más que en la tercera. Nuestra conciencia se abre más, y percibimos más aspectos de la realidad además del aspecto físico.
Y estos nuevos aspectos son los sentimientos y los pensamientos.
La cuarta dimensión es un estado de conciencia en el que percibimos nuestra parte mental y emocional, además del mundo físico que nos rodea.
Con esta definición, es evidente que todas las personas están en la cuarta dimensión, pues, en mayor o menor grado, todo el mundo percibe sus sentimientos y sus pensamientos.
Pero cada persona los percibe con una intensidad y una claridad distinta. Por un lado, hay personas que se fijan mucho en el mundo material y prestan poca atención a los sentimientos y los pensamientos. Y por otro, hay personas que prestan atención a las dos cosas.
Cuando una persona está más centrada en el mundo físico, se dice que es de tercera dimensión. En cambio, si está más abierta a percibir las emociones y los pensamientos, se dice que es de la cuarta dimensión.
Pero no hay que olvidar que todas las personas tienen parte de su conciencia en las dos dimensiones, y que esto es solo una manera de hablar que indica en qué aspectos de la vida está más centrada una persona.
Qué Es la Quinta Dimensión Espiritual
El paso de la cuarta a la quinta dimensión es similar al paso de la tercera a la cuarta: no significa que haya cinco dimensiones, sino que se percibe una faceta más de la existencia.
Cada vez que se pasa a una dimensión nueva, significa que la conciencia se expande y se percibe un aspecto nuevo de la realidad que antes no se veía.
Y en el caso de la quinta dimensión, este nuevo aspecto es la unidad entre todas las cosas.
La tercera dimensión es la toma de conciencia del mundo físico en toda su amplitud.
La cuarta dimensión es la toma de conciencia de las emociones y pensamientos de cada ser vivo a nivel individual.
Y la quinta dimensión es la toma de conciencia de que todo es una unidad. Es la dimensión del amor incondicional y de la unidad entre todo lo que existe.
Por esto suele decirse que a partir de la quinta dimensión desaparecen las dimensiones. En la quinta dimensión, todo es uno.
Aunque en realidad, esta manera de expresarlo no es correcta. No es que en la quinta dimensión todo sea uno. Todo es uno siempre.
Estar en la quinta dimensión es una manera de decir que nuestra visión se amplía y se da cuenta de que todo es uno.
Es un gran cambio de conciencia.
Para conseguirlo, no se trata solo de entender a nivel intelectual que todos somos uno, sino de realmente verlo y sentir sin ninguna duda que es así.
Parece un paso lejano, pero en realidad estamos muy cerca.
Hay muchas personas en este mundo que han empezando a dar este paso.
Y tú estás en este grupo.
Tú formas parte de la avanzadilla que está llevando a la humanidad al amor incondicional de la quinta dimensión.
Pero esto ya lo sabías, ¿verdad que sí?

Artículo de Jan Anguita
Link al artículo original


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